Un
tsunami devastó las costas de Banten (al oeste de Java) y del sur de Sumatra, el sábado 22 de diciembre de 2018. Este evento natural, provocado por el colapso de una parte (¡64 hectáreas!) de los
flancos del volcán Anak Krakatau (que significa "el hijo del Krakatoa" en indonesio), desgraciadamente causó la muerte de más de 400 personas que se habían reunido en las espléndidas playas de la región para celebrar el fin de semana y el comienzo de las festividades de fin de año.
El Anak Krakatau es un
volcán insular situado en medio del estrecho de la Sonda, que separa las islas de Java y Sumatra, y emergió en 1927 de los restos de la famosa
erupción del Mt Krakatoa en 1883. El volcán se encuentra en una fase eruptiva creciente desde julio de 2018 y el reciente tsunami realmente hace temer nuevas catástrofes en un futuro más o menos próximo.
Modificaciones geomórficas tras la erupción del 22 de diciembre de 2018, que provocó un tsunami
Fuente: http://www.gsi.go.jp/cais/topic181225-index-e.html
En 2012, la
Geological Society of London había modelizado los efectos de un colapso de los flancos inestables del
Anak Krakatau (cf.
http://sp.lyellcollection.org/content/361/1/79#F1). El resultado fue que el colapso de tan solo 300 m³ de roca volcánica podría potencialmente provocar una ola de 43 m, que alcanzaría las islas vecinas de Serting, Panjang y Rakata en 1 minuto. Se propagaría luego de manera radial, en 35-45 minutos y a una velocidad de 80-110 km/h, hacia la costa occidental de Java, con una amplitud medida entre 1,5 m y 3,4 m.
El problema reside por lo tanto en la celeridad de detección de este tipo de incidente por parte de las autoridades científicas locales, aliada a un sistema de alerta eficaz en las costas, lo que desgraciadamente no parece haber sido el caso el 22 de diciembre de 2018.

Foto satelital del volcán Anak Krakatau, tomada el 22 de septiembre de 2018 Fuente: https://earthobservatory.nasa.gov/images/92806/activity-at-krakatau
El tsunami de diciembre de 2018 debe ser puesto en perspectiva.
Flashback: erupción del Krakatoa
Entre el 26 y el 28 de agosto de 1883,
la erupción del volcán Krakatoa y los numerosos tsunamis que le siguieron provocaron la muerte de más de 35.000 nativos a lo largo de las costas del estrecho de la Sonda. Este cataclismo fue uno de los más potentes y devastadores de la historia volcanológica reciente. Uno de los numerosos tsunamis, consecuencia de la erupción del volcán, creó una ola de aproximadamente 15 m, que alcanzó las costas de Java en no menos de 35-40 minutos. Casi 200 pueblos fueron arrasados y numerosos barcos fueron lanzados varios kilómetros tierra adentro.
Esta erupción se ha mantenido grabada en la memoria colectiva, pues alteró el curso de la humanidad. Las
cenizas volcánicas del Krakatoa se arremolinaron alrededor de la Tierra y provocaron la caída de las temperaturas a escala planetaria. Los efectos de la erupción fueron de hecho sentidos hasta en Europa y su detonación escuchada hasta en Australia, India, etc. Fue además
la explosión del Krakatoa la que contribuyó a desencadenar la primera revuelta de los musulmanes fundamentalistas contra los colonos holandeses.

Litografía (datada de 1888) de la erupción del Krakatoa en 1883 Fuente: https://fr.wikipedia.org/wiki/Éruption_du_Krakatoa_en_1883
45 años después, "el Hijo del Krakatoa" nació de las ruinas de su madre y creció hasta su tamaño actual de poco más de 330 m. Este "hijo" no ha dejado de mostrar signos inquietantes desde entonces, y hubo que esperar hasta principios de los años 1980 para ver la construcción de un
observatorio en Pasauran (en la costa oeste de Java), situado a aproximadamente 50 km al este del volcán. Es por lo tanto gracias a los
registros sísmicos y otras observaciones visuales que las autoridades científicas locales pueden decidir medidas preventivas, pero el Hombre sigue siendo impotente frente a la fuerza de la naturaleza.
Después de
la serie de catástrofes que ha conocido Indonesia en 2018 (terremotos en Lombok, tsunamis en la región de Palu y en el estrecho de la Sonda), ¡esperemos que los Dioses se apacigüen en los próximos meses, para que un gran número de viajeros pueda explorar las maravillas que este gigantesco archipiélago reserva!
Nos vemos el próximo jueves para un nuevo artículo sobre
la historia del Krakatoa y su erupción el 27 de agosto de 1883.
Nota: si la historia de la erupción del Krakatoa de 1883 te apasiona, te invitamos a leer el relato de Simon Winchester, "Krakatoa: 27 de agosto de 1883, el día en que la Tierra explotó" (Ediciones JC Lattès).